A continuación
presento la reflexión de mi confrontación
con la docencia, trabajo realizado en el primer módulo de la especialidad
de competencias docentes, enriquecido con la lectura de Manuel E. Esteve, los
comentarios y experiencias de compañeros y tutor de grupo.
Desde que
estudiaba la secundaria me gustaba enseñar a mis compañeros de grupo, que
solicitaban mi apoyo sobre todo en las materias de matemáticas y de inglés.
Terminé mi
instrucción como Ingeniera Electrónica en Instrumentación en el Instituto
Tecnológico de Minatitlán, en el año de 1993. En ese mismo año me titulé.
A principios de
1994 comencé a trabajar en una empresa privada que daba servicios de
mantenimiento a equipos de cómputo y sus periféricos, a empresas paraestatales de
gobierno, ubicadas en la zona sur de Veracruz.
A finales del mes
de julio solicité mi renuncia porque, mi intención era buscar empleo en
instituciones educativas como profesora, ya que considero que es mi vocación.
Me gusta enseñar y aprender de otros.
En agosto del
mismo año, empecé como profesora, en una universidad privada de la ciudad donde
vivo, dando clases de materias relacionadas a las Matemáticas.
Para mí fue
novedoso trabajar con jóvenes con edades a partir de los 18 en adelante. Digo
en adelante porque dí clases en los sistemas escolarizado y abierto. Sobretodo
me gustó interactuar con personas adultas, que en algunos casos me superaban en
edad, me transmitieron mucho de sus experiencias al compartir conmigo sus
inquietudes y motivaciones. En la mayoría de los casos mis exalumnos ya tenían
un empleo y estudiaban una primera o segunda carrera para mejorar en su empleo
o para tener mejores expectativas de vida. Esto fue uno de los motivos que me llevó a estudiar una segunda
carrera, actualmente. Además, enseñar a personas adultas es un incentivo
personal que me enorgullece.

Al mismo tiempo,
tomé diplomados en el área de Informática, para esto, cursé Diplomados, en
diferentes instituciones de la localidad, debido a esto y a que me gusta
aprender lo relacionado con las tecnologías de la información fue que
posteriormente en la misma institución privada me dieron horas para impartir
clases pero, ahora de Informática.
En Noviembre de
1995, como estaban solicitando profesores en la Especialidad de Programación,
en el C. B. T. i. s. 213 de la ciudad donde vivo, hice mi examen y gracias a Dios fui aceptada. El 16 de Enero de 1996
entré a laborar formalmente al C. B. T. i. s. 213, y hasta hoy continuo ahí. He
cumplido ya 16 años de servicios.
En julio de 1998
dejé de dar clases en la institución privada, debido a que los horarios de ambas
instituciones se me cruzaban. Lo lamenté porque fue la primera institución que
me dio la oportunidad de ejercer como profesora pero, ni modo tuve que elegir.
Las experiencias
que he vivido con jóvenes de bachillerato, que estan en la etapa de la adolescencia,
es rejuvenecedor, es empático y no hay nada más emocionante que despedir una
generación y posteriormente volverlos a ver como egresados de alguna carrera o
como trabajadores de alguna empresa, y ver que he aportado algo en su formación
profesional.
Me describo como
una profesora, en constante aprendizaje y crecimiento. Por estos motivos me
surgió la necesidad y el gusto de empezar la carrera de Ingeniería en
Informática, los días sábados en un Tecnológico de la región sur de Veracruz.
Además, como pertenezco a la especialidad de Programación, tengo que estudiar
constantemente y estar al tanto de lo último, al menos de lo que me toca
enseñar en mis asignaturas. Mi profesión me encanta porque aprendo mucho de mis
alumnos y me doy cuenta que el conocimiento es dinámico y creativo.
En mi plantel,
antes de iniciar un semestre, nos
reunimos y trabajamos en academia. Dicho
trabajo consiste en obtener el plan de evaluación y las secuencias didácticas
de las materias que impartiremos. Para esto, trabajamos en lo particular
haciendo el siguiente trabajo:
a) Se trabaja en equipo con los
compañeros que compartiremos la misma asignatura. Ya reunidos, primero leemos
el programa de la especialidad (por ejemplo, en este semestre Agosto 2012 –
Enero 2013, la especialidad es nueva así que hay que checar de manera detallada
su contenido).
b) Analizamos
y vamos tomando nota del programa de la asignatura, cuál es su objetivo, cuáles
son los temas, cuáles son las competencias a desarrollar, el software a enseñar y su bibliografía
correspondiente.
c) Después
analizamos cada tema, su alcance y así, desglosar u obtener los subtemas. Aquí
en este punto, es importante mencionar que los nuevos programas ya no traen los
subtemas, hay que obtenerlos.
d) Analizamos
tiempos y ajustes del calendario escolar para saber más o menos hasta donde
abarcar en cada parcial.
e) De
cada parcial realizamos una secuencia didáctica. De cada tema contemplamos el
tiempo aproximado que nos llevaremos en las actividades a desarrollar por el
alumno y por el maestro. Así hasta obtener cada secuencia. En este punto, cabe
aclarar que los profesores de
especialidad debiéramos desarrollar guías de aprendizaje, en lugar de
secuencias. Pero, como en mi plantel hasta el momento, desconocemos cómo
elaborarlas, seguimos con las secuencias.
f) Cada
secuencia a su vez la dividimos en tres momentos: apertura, desarrollo y
cierre. En la apertura hacemos un examen diagnóstico o una lluvia de ideas para
retomar los conocimientos previos de los jóvenes. En el desarrollo nos enfocamos
al contenido del tema que es nuevo para el alumno, de modo que el estudiante
comprenda y analice su aprendizaje. Para
esto, realizamos actividades acordes con los temas y subtemas. De tal manera
que el estudiante vaya adquiriendo un aprendizaje significativo, de modo tal
que lo “aprehenda” totalmente en la etapa de cierre. En esta última etapa, el
profesor incluirá actividades que retroalimenten lo aprendido por el educando.
Así es como organizamos el desarrollo de las clases en mi plantel.
g) Por
último, se elabora el plan de evaluación, tomando en cuenta las actividades de
las secuencias didácticas y los aspectos anteriores señalados.
Las actividades
como ya se mencionaron en líneas arriba, son acordes al tema y subtemas
tratados. En cada momento de la
secuencia, se anotan las actividades a
realizar, cómo evaluarlas que es mediante los instrumentos de evaluación.
Para realizar
estas actividades, cada secuencia la dividimos en tres momentos: actividades de
apertura, que tienen como función ver el nivel de conocimiento del estudiante.
Esto se efectúa mediante un examen diagnóstico, mediante lluvia de ideas o
participación individual o por equipo.
En las
actividades de desarrollo y de cierre se hace referencia a situaciones o hechos
reales acordes al tema, de modo que los alumnos lo comprueben y apliquen en su
entorno. Para esto, se crean ambientes de aprendizaje acorde a las condiciones
en el aula, taller o laboratorio. Sobre todo porque en mi caso, yo utilizo casi
en un 90% el laboratorio y no hay computadora para cada alumno, tengo que
ponerlos a trabajar en parejas. Además
el tiempo del laboratorio es limitado y en las aulas no existen computadoras o
cañones. Todo estas limitantes se consideran para la programación de las
actividades.
Por lo anterior
anotado, es importante hacer hincapié y tomando como referencia la ponencia de
José Manuel Esteve, en ocasiones he caído en
el “malestar docente”; provocado por la insuficiencia de infraestructura de
equipo y de mobiliario para impartir las clases en mi plantel. Por ejemplo en
los dos laboratorios de cómputo que existen, se presentan los siguientes
problemas:
- El
uso del laboratorio es limitado, 2 o 3 horas máximo para las clases prácticas,
por materia, debido a la cantidad de grupos que lo utilizan. En algunas
ocasiones se puede extender el tiempo si algún maestro con su grupo no ocuparon
ese día el laboratorio.
- La
cantidad de computadoras disponibles son de 30, en ambos laboratorios. Los
grupos están compuestos de 45 a 55 alumnos. No se le puede dar una máquina a
cada alumno.
En las aulas:
- No
existen cañones para cada aula. Hay una sala de usos múltiples pero a veces es
insuficiente, por la cantidad de grupos.
- La
cantidad de alumnos va de 45 a 55 alumnos por salón, a veces no se puede
atender de manera personalizada a cada alumno.
- A
grandes rasgos esas son las problemáticas más apremiantes que me he encontrado
en mi profesión.
Tratando de ser siempre
propositiva y enviando el
mismo mensaje a mis alumnos, sorteo las situaciones anteriores
de la siguiente manera:
- Por
lo general, mi horario de trabajo es vespertino, de 2:50 p. m. en adelante. Lo
solicito así para que mis clases sean lo más tarde posible. De esta manera el
centro de cómputo se encuentra desocupado, ya que la mayoría de mis compañeros
maestros trabajan en horarios más tempranos.
- Como
ya lo escribí en mi andamio, para solucionar que todos los alumnos tengan una
máquina para realizar sus prácticas, los pongo a trabajar en parejas. Tratando de que trabajen en
equipo, ¿de qué manera? les entregó un día antes la práctica que van realizar.
Cuando realizan la práctica se las calificó a cada uno. Es decir, aunque
trabajan en equipo para resolverla,
entregan su práctica individualmente, terminada y completa. Se las firmó
en ese momento, para su posterior anotación en lista.
- Por
lo mismo, de que mis clases son en horario vespertino, puedo ocupar el
laboratorio de cómputo para mis clases teóricas y así utilizar el cañón que se
encuentra en dicho laboratorio. Y así, no necesito ocupar la sala de usos
múltiples y, a la vez hago uso de los medios electrónicos disponibles para mis clases.
Como lo mencioné líneas arriba, hago uso del laboratorio en un 90% de todo el
semestre. Con esto, trato de que el estudiante “aprehenda” los conocimientos de
una manera fácil, motivando a los jóvenes a aprender más y a comprender mejor
la práctica con la teoría. Por lo mismo, de que se hace uso del laboratorio
constantemente, trato de inculcarles valores tales como de limpieza, orden,
trabajo, disciplina y respeto. Sé que aún me quedan muchas cosas por hacer en
este rubro pero es precisamente una oportunidad de mejorar en mi trabajo
docente.
Para reconocer si
en el alumno hay avances, lo evalúo teóricamente en el aula mediante lluvia de
ideas, examen escrito o participación individual o en equipo. Para comprobar
sus conocimientos prácticos observo cómo lleva a cabo el desarrollo de la
práctica en el laboratorio. Uno de los instrumentos de evaluación que
utilizamos en el laboratorio son las famosas guías de observaciones. Por eso
las actividades de cierre, como la creación de software, que en muchos de los
casos son en equipo de 2 o 3 integrantes como máximo; los jóvenes además de
aplicar los conocimientos adquiridos en la materia de especialidad, también involucran
lo visto por ellos en otras asignaturas que llevan o llevaron –se practica la
transversalidad- por ejemplo en la materia “Aplicar los principios de
programación en la solución de problemas”,
los educandos realizan programas en Visual Basic, tales como un diccionario español-inglés, una
calculadora sencilla, un convertidor de temperaturas o de medidas de distancia,
etc. Dicha actividad final, se realiza por equipo en el centro de cómputo, para
verificar que sean ellos los creadores del software y no otros, se les evalúa mediante
las listas de cotejo. Por último, los retroalimentó en la revisión de sus
productos terminados, explicándoles detalles que les hayan faltado o
haciéndoles anotaciones en su trabajo.
Aún a pesar de lo
anterior, todavía tengo campos de oportunidad por explorar; como conocer y manejar
más técnicas de enseñanza, usar más la creatividad en la creación de material
didáctico y aprender más sobre cómo enseñar aprendiendo a mis alumnos.
Después de las
experiencias obtenidas en la educación a través de estos 18 años de aprendizaje
mutuo, alumno – maestro, sentí la motivación y el deber de prepararme más en la
educación, tomando esta especialización porque considero que aún me falta
camino por recorrer para ser una buena profesora. Ser docente me exige
prepararme en el desarrollo de estrategias para el aprendizaje de mis alumnos,
observando sus virtudes y carencias para implementar estrategias grupales,
procurar que relacionen los contenidos con sucesos o casos de su entorno, creando
ambientes de aprendizaje de acuerdo al contexto, para que se refleje un
aprendizaje significativo y se sientan satisfechos con sus logros.
Además, es un gran
reto ser profesora, ya que la mayoría de los alumnos de este nivel
educativo, necesitan aclarar sus ideas y
trazarse metas a seguir, a los cuales
tenemos que darles conocimientos traducidos en competencias que puedan
aplicar en el campo laboral. Prepararlos para que sean útiles a la sociedad, y
en consecuencia contribuyan al engrandecimiento del estado y del país.
La docencia me
parece de las profesiones más nobles, cuando los alumnos se acercan y te
confían sus inquietudes personales, cuando recurren con uno para solicitar
asesoría de alguna asignatura en la que van mal aun cuando ya no les das clases,
e inclusive piden les des clases nuevamente, cuando comentan que piensan
estudiar para ser maestros o para alguna otra profesión tomando de ejemplo la
instrucción profesional de algún profesor, e inclusive cuando los encontramos
laborando en alguna empresa privada o gubernamental y se acercan para
saludarnos y contarnos sus experiencias.
En la actualidad,
las nuevas expectativas de la educación abren un campo de oportunidad en
nuestro trabajo docente porque hay que utilizar los avances tecnológicos de la
información y la comunicación. Muestra de ello, es precisamente esta
especialización.
Más que
insatisfacciones que tenga, considero que son mis campos de oportunidad y
radican precisamente en que la docencia no es un producto terminado, sino un
proceso continúo que debo pulir con la actualización constante, no debo quedar
aislada ni inmersa en lo que ya domino, porque lo que hoy enseño, mañana puede
ser caduco. Debo actualizarme para ser protagonista del contexto histórico de
mi tiempo. Sobretodo porque la globalización es como un mar que alcanza a todo
más temprano que tarde.
Finalmente,
considero que esta labor no puede ser individualizada, debe ser un
acompañamiento en equipo y colaborativo entre los docentes de las diferentes
academias, personal administrativo y de servicio del plantel, de las
autoridades y del personal de las dependencias educativas de nuestro sistema
educativo, de acuerdo a la infraestructura, alcances y propósitos de cada
institución educativa y claro esta de la política educativa que se establezca,
como ejemplo ilustrativo es precisamente esta reforma educativa, la RIEMS, como
uno de los requisitos de ingreso al Sistema Nacional de Bachillerato.
Ponencia
presentada en las XXXI Jornadas de Centros Educativos
Universidad
de Navarra. 4 de febrero de 2003